Nunca he perseguido retribución alguna por mis quejas en redes sociales. A lo sumo, exponer la experiencia para el aprendizaje de los vinculados. Y esta queja no es distinta. Ni disculpas, ni plata, ni nada espero.
Estuvimos de vacaciones en Islas del Rosario con mi familia hace un par de semanas. Una oportunidad de tarifas que se alinearon nos permitieron tremendo destino. De regreso a Bogotá, mi cuñado entregó en el aeropuerto de Barranquilla sus maletas e incluso le ofrecieron que enviara la maleta que llevaba de mano, para que viajara más cómodo. Lo hizo.
Al llegar a Bogotá descubrimos que faltaba la cámara digital. Oh sorpresa, no sólo le abrieron la maleta en la que iba la cámara, sino una segunda maleta en la que iba, como no, el cargador. Hasta unas monedas que iban en ese bolsillo se llevaron.
Claramente se llamó de inmediato a Avianca a poner la denuncia. Aquí arranca la eterna lista de preguntas: ¿por qué no toman medidas inmediatas, si con seguridad el ladrón está en pleno turno en Barranquilla?
Se recibe la denuncia y a los días llaman a informar que no pagaban el equipo, por ser de valor y llevarse en bodega, pues está en la letra menuda, en las políticas de servicio, que es responsabilidad del usuario no entregar en custodia elementos de valor en su equipaje de bodega.
Graciosa respuesta. Aunque preocupante y no por el hecho de que no respondan (aunque si se entrega una maleta, es responsabilidad del transportador devolverla en el mismo estado y contenido al final del 'contrato'), sino por la triste desidia de la empresa por cortar de raíz el problema.
No llamen a decir "no le vamos a pagar", pues el valor del equipo no es el tema. Lo que uno espera escuchar es "nuestros sistemas de seguridad y control detectaron al ladrón y hemos tomado las medidas", o algo por el estilo.
Mi experiencia con Avianca siempre ha sido buena. No me quejo, es mi aerolínea preferida, siempre lo ha sido, y en este impasse, no dejaré de usarla, aunque el dolor no se me pasará pronto.
Mientras llaman a decir que no pagan, por que además es su culpa de pasajero confiado, queda la sensación de que el ladrón, el avión de Avianca, sigue fresquísimo registrando y robando en otras maletas, con total impunidad. ¿Acaso no entienden que cuando uno es víctima de robo, la principal preocupación es que se haga algo con el delincuente? Lo robado, robado está.
Bueno, mas o menos. Mi hija cumplió seis años durante las vacaciones y le preparamos un mapa pirata, escondimos su regalo, dejamos 'olvidada' una botella con el mapa en el mar, para que ella la encontrara. Su emoción, caras, gestos, durante la búsqueda del tesoro, y al llegar a la cabaña en medio de una piñata sorpresa con toda la familia, se fueron en esa cámara. El aparato, señores de Avianca, no vale. Por esas fotos y videos daría lo que fuera.
Disfruta de la cámara, avión. Espero que al menos te hayas enternecido con la cara de emoción de mi hija.
martes, 10 de julio de 2012
viernes, 22 de junio de 2012
Memorización: ¿enemigo natural de la globalización?
La sobreoferta de información hace compleja la creación de conocimiento.
José Carlos García R.
Es un hecho. En la era de la información y la multiplicidad
de fuentes y medios, establecidos y sociales, la humanidad cada vez se sume en
un escenario en donde la replicación de datos superpone a la creación
intelectual.
Según un análisis de los expertos en fenómenos antropológicos
de la comunicación, José Miguel Pereira, Director de la Maestría en
Comunicación y coordina académicamente la Cátedra UNESCO de Comunicación; y Mirla
Villadiego Prins, investigadora del departamento del Comunicación de la
Universidad Javeriana, “vivimos un modelo educativo que privilegia la
reproducción memorística por encima de la apropiación creativa del conocimiento”.
Ambos investigadores hacen alusión a la herencia del modelo
educativo que, por siglos, nos ha llevado al aprendizaje por repetición. De
hecho, como plantean en el libro ‘Comunicación, Cultura y Globalización’, los
estudiantes presentan problemas para interpretar, contrastar y concluir, por lo
que “en muchas oportunidades piden volver a las prácticas tradicionales” de
medición por conocimiento memorístico.
El impacto de los medios sociales
En ese escenario, la globalización, apalancada en la explosión
de información de los nuevos medios digitales y sociales, ha terminado por profundizar
este fenómeno, generando en las audiencias una mayor lejanía e incapacidad a la
hora de contextualizar y aprehender conocimiento.
Tal ambiente globalizado exige, por el contrario,
precisamente de competencias de comprensión de los datos, pues “en la
globalización se requiere de seres menos consumidores y más productores”,
afirman los expertos.
La capacidad de comprender la realidad del entorno de manera
contextualizada es la que permite la construcción analítica de conocimiento. De
otra manera, el consumo pasivo de datos nos lleva a la incapacidad de diferenciar
realidades propias, por encima incluso de información exógena irrelevante para
la construcción de conocimiento local.
En tal escenario, la capacidad de contextualización se
desdibuja desde la perspectiva localizada por una globalizada.
miércoles, 20 de junio de 2012
El estilo Vladdo de hacer 'social media'...
Vladdo es un man pilo. La acidez y 'fino humor' de sus caricaturas son reflejo de una inteligencia y olfato especiales.
Sin embargo, su sentido de lo que es 'hacer social media' no es tan afortunado. Lastimosamente, Vladimir es una de esas personas que al menor comentario o trino contrario, crítico o burlón, decide bloquear al remitente.
¿Que eso es válido y si se le da la real gana hacerlo no hay por qué criticarlo? Cierto. Este señor fue víctima de lo que conocemos como 'matoneo' digital. Groserías, insultos y hasta amenazas lo agobiaron el año pasado hasta hacerlo cerrar por un tiempo su cuenta de Twitter.
Hasta en El Tiempo, ese medio contra el cual destila bastante odio Vladimir (siendo que allí trabajó por varios años y del cual salió, dice él, por "censura") publicó la noticia de su decisión.
Sin embargo, en mi humilde opinión, me parece raro, por usar una palabra aproximada, que una persona que se dedica a la crítica ácida, burlona y humorística, propias del género de la caricatura política, se moleste por aquello que precisamente hace tan bien.
Las menciones estarán siempre ligadas al tipo de contenido que compartes. Y si hablas de política, violencia, partidismo, expresidentes, etc., pues claramente tendrás que 'socializar' con personas que también tienen una opinión al respecto.
Coincido con las palabras de Vladdo cuando cerró su cuenta: "Ya no se podía discutir con decencia. Cuando se pasa a las amenazas, a la intimidación, al insulto y a palabras de mayor calibre, ya no tiene sentido". En esos escenarios, yo también bloqueo.
Pero, ante una crítica decente, una observación de su trabajo, Vladimir opta por lo mismo, bloquear.
Yo, gracias a Dios, no recibo insultos en Twitter (salvo cuando me burlo de los hinchas de Millonarios).
Pero ante trinos en los que critican mi trabajo, e incluso a veces atacan con cierta vehemencia, trato de generar espacios de discusión. Puedo decir que en el 100 por ciento de las veces, he logrado 'darle la vuelta' a la situación y lograr valiosos consensos, puntos de vista críticos que me ayudan a entender mejor muchas cosas. En otras ocasiones, al menos quedamos en claro con el crítico que no vamos a llegar a consenso alguno, pero que es respetable eso. Vale decir que recibir críticas es algo jarto. A mi me descontrola y reconozco que molesta.
Claramente, Vladimir con más de 150.000 seguidores debe recibir cientos de menciones al día y ponerse en el plan de contestarlas todas no es algo factible. Pero creo que dedicarse a bloquear todo aquello que no te alaba, o te adula, es un error y debe exigir una gran cantidad de tiempo también.
Eso lo pude notar con los comentarios de algunos de mis seguidores en Twitter al preguntarles si habían sido bloqueados por Vladdo, duda en la que expuse mi trino por el cual fui 'silenciado' por Vladimir: no me gustó su programa. Y triné eso, con algo de humor (creo). Pero el resto de sus trinos, críticas políticas y caricaturas, me parecen geniales en su mayoría.
La mayoría de los bloqueados por Vladimir coincidieron en afirmar que "es una persona a la que no le gusta la crítica". Otra mas se dio cuenta que estaba bloqueada sin saber por qué.
No sé si esto le importe a Vladdo. Yo lo 'vi' blandirse contra sus acosadores vulgares (otro error); también lo vi discutir con argumentos frente a críticos, todo esto en su primera etapa como tuitero. Tal vez eso fue lo que precisamente lo desesperó.
Ojalá algún día intentara debatir con alguno de esos trinos que no alaban. Dedicar algunos de esos minutos que debe invertir al día bloqueando, a hacer un experimento. ¿Tal vez contestar con un chiste? ¿Invitar al crítico a darle una mejor opción o ideas para su programa? ¿Qué tal leer trinos críticos o burlones en contra del programa al aire y contestarles con acidez y burla? ¡Sería un hit esa sección!
Sin embargo, su sentido de lo que es 'hacer social media' no es tan afortunado. Lastimosamente, Vladimir es una de esas personas que al menor comentario o trino contrario, crítico o burlón, decide bloquear al remitente.
¿Que eso es válido y si se le da la real gana hacerlo no hay por qué criticarlo? Cierto. Este señor fue víctima de lo que conocemos como 'matoneo' digital. Groserías, insultos y hasta amenazas lo agobiaron el año pasado hasta hacerlo cerrar por un tiempo su cuenta de Twitter.
Hasta en El Tiempo, ese medio contra el cual destila bastante odio Vladimir (siendo que allí trabajó por varios años y del cual salió, dice él, por "censura") publicó la noticia de su decisión.
Sin embargo, en mi humilde opinión, me parece raro, por usar una palabra aproximada, que una persona que se dedica a la crítica ácida, burlona y humorística, propias del género de la caricatura política, se moleste por aquello que precisamente hace tan bien.
Las menciones estarán siempre ligadas al tipo de contenido que compartes. Y si hablas de política, violencia, partidismo, expresidentes, etc., pues claramente tendrás que 'socializar' con personas que también tienen una opinión al respecto.
Coincido con las palabras de Vladdo cuando cerró su cuenta: "Ya no se podía discutir con decencia. Cuando se pasa a las amenazas, a la intimidación, al insulto y a palabras de mayor calibre, ya no tiene sentido". En esos escenarios, yo también bloqueo.
Pero, ante una crítica decente, una observación de su trabajo, Vladimir opta por lo mismo, bloquear.
Yo, gracias a Dios, no recibo insultos en Twitter (salvo cuando me burlo de los hinchas de Millonarios).
Pero ante trinos en los que critican mi trabajo, e incluso a veces atacan con cierta vehemencia, trato de generar espacios de discusión. Puedo decir que en el 100 por ciento de las veces, he logrado 'darle la vuelta' a la situación y lograr valiosos consensos, puntos de vista críticos que me ayudan a entender mejor muchas cosas. En otras ocasiones, al menos quedamos en claro con el crítico que no vamos a llegar a consenso alguno, pero que es respetable eso. Vale decir que recibir críticas es algo jarto. A mi me descontrola y reconozco que molesta.
Claramente, Vladimir con más de 150.000 seguidores debe recibir cientos de menciones al día y ponerse en el plan de contestarlas todas no es algo factible. Pero creo que dedicarse a bloquear todo aquello que no te alaba, o te adula, es un error y debe exigir una gran cantidad de tiempo también.
Eso lo pude notar con los comentarios de algunos de mis seguidores en Twitter al preguntarles si habían sido bloqueados por Vladdo, duda en la que expuse mi trino por el cual fui 'silenciado' por Vladimir: no me gustó su programa. Y triné eso, con algo de humor (creo). Pero el resto de sus trinos, críticas políticas y caricaturas, me parecen geniales en su mayoría.
La mayoría de los bloqueados por Vladimir coincidieron en afirmar que "es una persona a la que no le gusta la crítica". Otra mas se dio cuenta que estaba bloqueada sin saber por qué.
No sé si esto le importe a Vladdo. Yo lo 'vi' blandirse contra sus acosadores vulgares (otro error); también lo vi discutir con argumentos frente a críticos, todo esto en su primera etapa como tuitero. Tal vez eso fue lo que precisamente lo desesperó.
Ojalá algún día intentara debatir con alguno de esos trinos que no alaban. Dedicar algunos de esos minutos que debe invertir al día bloqueando, a hacer un experimento. ¿Tal vez contestar con un chiste? ¿Invitar al crítico a darle una mejor opción o ideas para su programa? ¿Qué tal leer trinos críticos o burlones en contra del programa al aire y contestarles con acidez y burla? ¡Sería un hit esa sección!
jueves, 14 de junio de 2012
Encuentro cercano con el nuevo Macbook Pro con Retina Display
Aprovechando un viaje que hice con los amigos de Cisco a San Diego, y del cual también traje buena información para otro post, visité una Mac Store con la única intención de ver y tocar el nuevo juguete de Apple, el Macbook Pro con Retina Display.
No hay mucho que decir: es un tremendo juguete. Delgado, la pantalla increíble y por dentro armado hasta los dientes. El de mayor gama posee un Core i7 de la tercera generación, 16 GB de RAM y 768 GB de disco duro, SSD, que si no me equivoco debe ser el de mayor capacidad en esta tecnología en un equipo comercial.
Acá un video que hice para mi trabajo con la experiencia:
Apenas llegue al país, espero tenerlo mas tiempo para hacer un review más profundo.
No hay mucho que decir: es un tremendo juguete. Delgado, la pantalla increíble y por dentro armado hasta los dientes. El de mayor gama posee un Core i7 de la tercera generación, 16 GB de RAM y 768 GB de disco duro, SSD, que si no me equivoco debe ser el de mayor capacidad en esta tecnología en un equipo comercial.
Acá un video que hice para mi trabajo con la experiencia:
Apenas llegue al país, espero tenerlo mas tiempo para hacer un review más profundo.
lunes, 28 de mayo de 2012
Merlano somos todos...
Es difícil de explicar. Ver la marejada de indignación que despertó el caso del senador Merlano, ese señor que espetó el famoso ¿"acaso usted no sabe quién soy yo?" a un grupo de agentes de Policía en un retén, apelando a su condición de HP (honorable parlamentario) y de una cantidad de votantes que, claramente por efectos del alcohol, infló para intimidar mejor a la autoridad, termina por dejar en claro que, en definitiva, Merlano somos todos y cada uno de los colombianos.
Tan colombiano como la arepa, el aguardiente, la lechona, el mote de queso, el sancocho y el tamal en todas sus variedades, es esa actitud de querer ser 'mas vivo' y lograr rutas más expeditas a las legalmente establecidas.
O, ¿acaso usted no ha usado sus influencias y 'contactos', por pequeños y sencillos que estos sean, para obtener algún beneficio extra o trato especial? Haga memoria. El exnovio de una amiga que trabaja en un restaurante y lo deja entrar sin reserva y le consigue mesa; el familiar o amigo médico al que siempre acude cuando requiere de una atención personalizada, saltándose las citas de otros pacientes; el 'contacto' que trabaja en una entidad pública y siempre le ha ayudado a saltarse el debido proceso, "porque ese man sí sabe cómo es la vuelta".
Todos y cada uno de nosotros hemos vivido estas y ciento de situaciones similares. Es más, 'enseñadas' por nuestros padres o abuelos: "mijo, yo hablo con el vecino, que trabaja en la alcaldía, para que le saquen ese permiso más rápido" - "Eso hablemos con estelita, mi amiga dueña del jardín infantil, para que le reciban ya mismo a la niña sin tanto papeleo".
| Caricatura de Matador publicada en EL TIEMPO el 23 de mayo de 2012 |
Tranquilo. Tranquila. No lo estoy comparando por nivel de corrupción, sino por estado consciente de su 'Merlanidez'. Con seguridad usted no será capaz de robar, cobrar una vida o dejar a toda una ciudad capital sin desarrollo socioeconómico por su 'Merlanidez'. Digamos que esos son 'Merlanos Nivel 10 cinturón negro, tercer dan'. Sumercé y yo somos 'Merlanos Basic Edition'.
Claramente, el llamado 'sistema' alimenta esto. La corrupción rampante, la injusticia y la pereza, hace que quien no tenga 'amigos', no obtenga respuestas y soluciones a sus problemas cotidianos. ¿Esta cultura Merlaniana nos obliga a ser así? No sé, es complicado aceptar dicho precepto.
Como siempre, opinar está completamente permitido y será respetado. Gracias por leer y me desconecto, pues debo llamar a un 'contacto' que tengo en mi operador para que me arregle un problema con mi factura.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Día mundial de Internet... recuerdo que...
En 1997 comencé a trabajar y fue en una empresa de Internet. Estaba estudiando aún y un gran amigo mio, José Alejandro Gónzález (hoy en revista Dinero), a quien por cosas del destino en esos años seguí sus pasos en su ruta laboral, me llevó a una empresa, pequeña, pero del 'Grupo Santodomingo', que incursionaba en algo llamado Internet, con algo todavía más complicado de entender: "El primer portal de noticias en línea de Colombia: LatinoNet (foto)".
Así es, a un puñado de locos de la época, o visionarios según se mire, se les ocurrió crear un portal de noticias colombianas en Internet, con todos los juguetes, en un país en donde la penetración de Internet y computadores era de reírse.
Allí funcionábamos como medio de comunicación: teníamos un jefe de redacción (Javier Bojacá, hoy en Caracol TV) y periodistas por fuente o sección (allí la vida me cruzó con el gran José Ángel Báez, hoy en Semana). Yo me encargaba de salud, ciencia, tecnología y a veces de cultura.
Además del ejercicio periodístico normal de buscar fuentes, contrastar, escribir, etc., nos tocaba editar nuestras propias plantillas, cosa que se lograba exclusivamente a través de código HTML. Así es, si queríamos cambiarle el tamaño a un título, o ponerle color a un intertítulo, meter una foto con un tamaño y ubicación específicos dentro del texto, la única manera de hacerlo era modificando el código fuente de la página.
Claro, desarrollamos un ojo de águila para identificar las líneas del código, cuál era cuál, los códigos de los colores, puntajes de textos y elementos, etc. La relación con "los de sistemas" era muy cercana. Recuerdo con especial emoción cuando "el paisa" (eran dos, locos ambos) hizo un videochat con un amigo en puerto rico. Imagen pésima, sonido inentendible, pero todo un milagro en 1997.
Recuerdo también que ver multimedia en línea era una pesadilla y que el Comic Chat era la locura, una forma divertida para entrar a husmear en las salas de IRC estilo "Solteras bogotanas" y cosas así.
En estos días de celebración del día mundial de Internet, no me queda más que recordar con nostalgia esa época tan bonita y enriquecedora de mi vida. Gracias a Dios, y muchos de ustedes también lo pueden decir, he sido testigo de la llegada, evolución, tropiezos y consolidación de Internet en Colombia y el mundo, un cambio del que muchos siglos después se escribirán tratados, libros de historia y análisis, como el momento en que nuestra humanidad cambió para siempre.
Así es, a un puñado de locos de la época, o visionarios según se mire, se les ocurrió crear un portal de noticias colombianas en Internet, con todos los juguetes, en un país en donde la penetración de Internet y computadores era de reírse.
Allí funcionábamos como medio de comunicación: teníamos un jefe de redacción (Javier Bojacá, hoy en Caracol TV) y periodistas por fuente o sección (allí la vida me cruzó con el gran José Ángel Báez, hoy en Semana). Yo me encargaba de salud, ciencia, tecnología y a veces de cultura.
| Así era LatinoNet en 1997. Fue mi primer trabajo, preciso en Internet... de ahí viene el raye con lo digital. |
Además del ejercicio periodístico normal de buscar fuentes, contrastar, escribir, etc., nos tocaba editar nuestras propias plantillas, cosa que se lograba exclusivamente a través de código HTML. Así es, si queríamos cambiarle el tamaño a un título, o ponerle color a un intertítulo, meter una foto con un tamaño y ubicación específicos dentro del texto, la única manera de hacerlo era modificando el código fuente de la página.
Claro, desarrollamos un ojo de águila para identificar las líneas del código, cuál era cuál, los códigos de los colores, puntajes de textos y elementos, etc. La relación con "los de sistemas" era muy cercana. Recuerdo con especial emoción cuando "el paisa" (eran dos, locos ambos) hizo un videochat con un amigo en puerto rico. Imagen pésima, sonido inentendible, pero todo un milagro en 1997.
Recuerdo también que ver multimedia en línea era una pesadilla y que el Comic Chat era la locura, una forma divertida para entrar a husmear en las salas de IRC estilo "Solteras bogotanas" y cosas así.
En estos días de celebración del día mundial de Internet, no me queda más que recordar con nostalgia esa época tan bonita y enriquecedora de mi vida. Gracias a Dios, y muchos de ustedes también lo pueden decir, he sido testigo de la llegada, evolución, tropiezos y consolidación de Internet en Colombia y el mundo, un cambio del que muchos siglos después se escribirán tratados, libros de historia y análisis, como el momento en que nuestra humanidad cambió para siempre.
viernes, 3 de febrero de 2012
La ley del embudo
He estado en las dos orillas: la del periodismo y la de la relaciones públicas. Por eso, me tomo el atrevimiento de escribir este cortico post de queja (como el 90% de mis entradas en este blog, sepan ustedes disculparme).
Nunca entenderé a las empresas (fuentes de información) que tienen esa maldita política de la ley del embudo. Cuando tienen mensajes para dar, comunicados de sus productos y promociones, no sólo se ofrecen y nos buscan con especial ahínco, sino que además llaman al jefe, de mi jefe, de mi jefe, para vincularlos también en sus 'noticias', armando almuerzos, citas urgentes y reuniones 'de acercamiento'.
Pero, cuando es uno el que requiere de ellos, de su posición frente a un tema, cifras y datos para una nota, NUNCA aparecen o, en el mejor de los casos, salen con el típico "es que tu sabes cómo es acá el proceso para atender a los medios".
Claro que sé cómo es el proceso! Mezquino y utilitario! ¿Creen que no lo notamos acaso? Las pobres personas que tienen en sus departamentos de comunicaciones muchas veces no tienen la culpa. He terminado por concluir que los tienen es para eso, precisamente.
Las agencias de relaciones públicas, tampoco. O al menos no el pobre ejecutivo junior que sale a poner la cara por "la compañía líder en...".
Debo admitir que no son todas las empresas las que tienen tan bella costumbre. Hay profesionales serios al frente de las oficinas de relacionamiento de la mayoría de operadores y multinacionales que hacen valer su cargo y siempre cooperan con los medios, buscando datos, consiguiendo un vocero, haciendo algo!
A esas empresas que practican la ley del embudo: esto no se trata del periodista o del medio que les pide información. Se trata de la audiencia a la que llega dicho medio. El irrespeto y la burla les cae a ellos, que con seguridad son clientes de ustedes, y que tampoco son tontos y entenderán que su ausencia se debe a un claro interés de no 'dar la cara', de no opinar en temas en los que deberían hacerlo.
Esconderse o atender los consejos de 'estrategas' de comunicación (y de coctel) que pregonan el "no le salgamos a ese medio", es el más tonto de los movimientos.
Nos vemos en el próximo 'anuncio importantísimo', amigos.
Nunca entenderé a las empresas (fuentes de información) que tienen esa maldita política de la ley del embudo. Cuando tienen mensajes para dar, comunicados de sus productos y promociones, no sólo se ofrecen y nos buscan con especial ahínco, sino que además llaman al jefe, de mi jefe, de mi jefe, para vincularlos también en sus 'noticias', armando almuerzos, citas urgentes y reuniones 'de acercamiento'.
Pero, cuando es uno el que requiere de ellos, de su posición frente a un tema, cifras y datos para una nota, NUNCA aparecen o, en el mejor de los casos, salen con el típico "es que tu sabes cómo es acá el proceso para atender a los medios".
Claro que sé cómo es el proceso! Mezquino y utilitario! ¿Creen que no lo notamos acaso? Las pobres personas que tienen en sus departamentos de comunicaciones muchas veces no tienen la culpa. He terminado por concluir que los tienen es para eso, precisamente.
Las agencias de relaciones públicas, tampoco. O al menos no el pobre ejecutivo junior que sale a poner la cara por "la compañía líder en...".
Debo admitir que no son todas las empresas las que tienen tan bella costumbre. Hay profesionales serios al frente de las oficinas de relacionamiento de la mayoría de operadores y multinacionales que hacen valer su cargo y siempre cooperan con los medios, buscando datos, consiguiendo un vocero, haciendo algo!
A esas empresas que practican la ley del embudo: esto no se trata del periodista o del medio que les pide información. Se trata de la audiencia a la que llega dicho medio. El irrespeto y la burla les cae a ellos, que con seguridad son clientes de ustedes, y que tampoco son tontos y entenderán que su ausencia se debe a un claro interés de no 'dar la cara', de no opinar en temas en los que deberían hacerlo.
Esconderse o atender los consejos de 'estrategas' de comunicación (y de coctel) que pregonan el "no le salgamos a ese medio", es el más tonto de los movimientos.
Nos vemos en el próximo 'anuncio importantísimo', amigos.
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