martes, 19 de julio de 2011

Los misterios bancarios...

Necesitaba descargarme, quejarme, lloriquear. Y recordé que tengo blog...

Hoy reclamé el cheque de la liquidación de mi anterior empleo. Con el papel aquel, que poseía (por que las conté) cuatro firmas, un sello seco, marca de agua, verificaciones varias e impresión especial en relieve del monto, entre otros adornos, me dirigí al banco que aparecía al frente: Banco de Bogotá...

Banco reconocido por sus vastas inversiones publicitarias, algunas de ellas no tan afortunadas como la más reciente en donde nos proponen que les ayudemos a inventar el verbo 'banquear'...




Muy queridas, las señoras del banco me recibieron el cheque, la cédula, me lo hicieron firmar, teléfono, huella digital, otra firma, etc. Todo, dentro de lo que recordaba de canjear un cheque, normal. Excepto por un "hágase a un lado, ya lo llamo cuando me 'confirmen' el cheque". "¿Y eso es qué?", le pregunté. "Confirmarlo es llamar al que emitió el cheque para verificar que podemos pagarlo"... me respondió la muchacha.

Bello. El banco debe llamar al que emitió al cheque para 'confirmar' que evidentemente lo giró. Claro, como eran las 12:30, las señoras de personal de la empresa para la que trabajaba, obviamente, estaban almorzando. A las 2:30 p.m. mi genio ya estaba al borde de la ira suicida.

También recordé que el malgenio del cliente produce un aletargamiento sistemático en las niñas de atención y caja... quienes con mirada baja a medio párpado hicieron aún más larga mi espera. Obvio, jamás criticaría su condición. Atender, a iracundos como yo, no debe ser el mejor trabajo del mundo.

El tema es el sistema. Y siento que se me sale el Tano... ¿Para qué carajos me dan un cheque, lleno de sellos, firmas, etc., que al final debe ser 'confirmado' por teléfono? Digo, si la excusa es que estamos en un país donde el robo por falsificación es común, entonces no se molesten en darme el estúpido cheque. Sencillamente, cuando esté listo el pago, voy al banco, doy mi cédula, nombre de la empresa que me paga y ellos llaman a 'confirmar' y listo!! Nos evitamos los cheques.

Es un gran misterio que nuestro sistema bancario anteponga la eficiencia de un país y una sociedad que requiere de celeridad para hacer transacciones, y las deje en manos de personas que a su vez anteponen, como es lógico, sus necesidades humanas básicas antes de darle curso a todo.

Señores Banco de Bogotá: hoy me inscribí con sangre en su campaña de 'banquear'. Hoy calenté con mi trasero una de sus 'bancas' durante dos horas, a la espera de que un cheque fuera confirmado por teléfono antes de que me lo pagaran. Muchas gracias.

lunes, 18 de julio de 2011

Una mirada al Samsung Galaxy SII

Siempre he criticado de los teléfonos Android que conozco la lentitud con que operan. Salvo los Sony Ericsson Xperia, que se comportan con eficiencia, en las demás marcas no había encontrado un modelo veloz y sólido. Hasta ahora.

Este equipo de la coreana Samsung me impresionó gratamente. No sólo tiene un diseño especial (liviano, amplio, sólido), sino que posee una gran pantalla luminosa y de muy alta calidad (4.3 pulgadas con tecnología AmoLed). En la era de la conectividad 7X24, la banda ancha móvil y la multimedia, esto es algo muy valioso. La operación de Android es muy veloz y eficiente.

A continuación, un corto video que hice. Ojo a una de las funcionalidades al final:

Para los que quieran ver las especificaciones completas del equipo, acá les dejo un enlace: http://www.samsung.com/global/microsite/galaxys2/html/

Gracias por leernos!


jueves, 9 de junio de 2011

El chinomático, el error y la doble moral del troleo

Bien sabido es eso de que la administración de los canales de redes sociales no es algo que se deba dejar en manos de cualquiera. En mi experiencia me he topado varias veces con el famoso 'chinomático' que se encarga de 'hablar' a nombre de una marca o empresa en Twitter, FB, etc., por la comodidad del bajo costo que supone, para el avispao empresario, contar con un recurso barato al frente de la tarea.

El chinomático es el famoso estudiante en prácticas (en el mejor de los casos), pero puede tener otras combinaciones desastrosas: el analista de sistemas, el sobrino del dueño, el "chino inteligente pa' sistemas de la cuadra", en fin.

Esta semana tuvimos un caso más de 'chinomatiquismo': en el canal oficial de Cine Colombia se habló de 'Julia Roberto' y 'To Hans' como los protagonistas de una película en cartelera. La verdad, más allá del error, y revisando con calma el timeline de esa cuenta, el tema es más de fondo: trinos en mayúsculas sostenidas, con descripciones cantinflescas de las películas, etc., reflejan el perfil de la persona detrás de ese canal.
Y claro, la troleada no se hizo esperar. Hasta trending topic se volvió el #cinecolombiastyle. Pese a todo, en un atisbo fugaz de sensatez, el chinomático reaccionó (ojalá hubiese sido más rápido, pues el error se trinó el 1 de junio y el 9 de junio se destapó la troleada), se disculpó y de manera gallarda no borró el trino con el nefasto mensaje.

Un impase más de los que seguiremos viendo con seguridad en Twitter. Personalmente algunos trinos de la troleada me sacaron risas. Sin embargo, me queda el sinsabor de la sevicia de algunos perfiles con el tema. Lo chistoso pasa, lo grosero y agresivo debería evitarse. Incluso vi a muchos troleando que, en ocasiones anteriores, he visto literalmente llorando tras ser víctimas de troleo.

Si usted, como comunity manager, cometiera un error de estos, ¿cómo lo enmendaría? ¿cuál es la mejor manera de reaccionar? Que comience la sana discusión.... Gracias por leernos.

miércoles, 1 de junio de 2011

Y me clonaron la tarjeta...

Para una persona como yo, que raya en la paranoia con el tema de la seguridad informática personal, este hecho produce una gran frustración. ¿Cómo fue? ¿En qué sitio? ¿Habré fallado?

No permito que otras personas usen mis tarjetas. No las desamparo. Es más, no las cargo conmigo, sino que permanecen en un lugar seguro, protegido físicamente en casa. Cuando las uso no las pierdo de vista, apenas el dependiente efectúa la transacción las pido de vuelta con insistencia casi grosera.

Desarrollé incluso una metodología para digitar las claves en los teclados de los datáfonos y cajeros a dos manos cubriendo todo el teclado (tengo manos bastante grandes) casi sin mover los dedos, para evitar que una cámara oculta o una persona cercana logre adivinar los cuatro dígitos. Prefiero caminar o manejar lo que sea, antes que usar un cajero callejero. Me gusta usar siempre los de almacenes de cadena o centros comerciales. Reviso los lectores de las tarjetas para ver que no hayan lectores dobles, etc.

Acá hay un video de cómo opera una de las modalidades de clonación y cómo, al tapar correctamente el teclado, las cosas no son tan fáciles para los ladrones:



Pero pese a todo esto soy una víctima más del robo y clonación de tarjetas de crédito en Colombia. Dos compras hechas en Medellín por un valor que prefiero no recordar, se hicieron a mis espaldas, sin mi permiso. Es más, fue el propio banco el que me llamó a informarme y a alertarme de este hecho. Bien por ellos. Ojalá el resto del proceso de reclamación y restitución de los dineros sea igual de diligente.

Ahora me encuentro en el proceso de denuncia ante las autoridades y siguiendo los protocolos internos del banco para determinar el origen del delito (es decir, cómo hicieron para clonarme la tarjeta). Los mantendré informados de los avances y el final de esta novela que muchos viven a diario y que hoy me tocó protagonizar a mi.

miércoles, 13 de abril de 2011

Mi opinión sobre la Ley Lleras....

Reitero, es mi humilde opinión. Soy y seré siempre defensor de las libertades atadas al uso de la Red. Criticaré y atacaré con vehemencia todo lo que vaya en contra... como por ejemplo eso de los 'planes ilimitados de banda ancha móvil', que no tienen nada de 'ilimitados' y mucho menos de 'banda ancha'.... aunque esto será motivo de otro post.

En el caso de la Ley Lleras también tengo 'peros'. No obstante, me desmarco de las posturas apocalípticas de que "nos van a espiar" o a "mandar a todos a la cárcel". Desgastarnos y enfocar el esfuerzo de protesta en discusiones de quinceañeros paranoicos es tonto. Para la Ley (y la lógica) las cosas son así: ¿descarga usted contenidos protegidos por normas de derechos de autor? Entonces es pirata. Punto. Sin términos medios o interpretaciones.

Es ridículo interponer argumentos de libertad de expresión o libre acceso al conocimiento ante el interés de una persona o empresa por cobrar o querer ganar plata por algo que creó. Si una empresa o persona quiere recibir plata por el libro, película, canción o software que inventó, está en su derecho. ¿Le interesa? Pague. ¿No le interesa? Ok, es su opción. Como es la de ellos cobrar y querer proteger su obra con leyes de derechos de autor.

Estamos todos grandecitos para explicar cómo funciona esto o conceptos como los de creative commons (que por ningún lado habla de regalar para que otros cobren y se lucren con la obra de terceros). Existen otras miles y millones de opciones de películas, libros, canciones, software, etc., que no exigen pago por su uso, consumo e intercambio. ¿No quiere pagar? Perfecto! busque opciones legales que no cobran, pero no robe a otros que están en su derecho de querer ganar.

De eso se trata la Ley Lleras. De evitar que personas o empresas se lucren por la venta de material ilegal a través de Internet. Ahora bien, pueden estar tranquilos los que descargan películas, programas y canciones piratas. Lo podrán seguir haciendo. El objeto de la norma no es el usuario final, sino los operadores o prestadores de servicios de Internet. Por eso los que deben preocuparse son aquellos que acopian grandes cantidades de dicho material delictivo y, peor aún, que se lucran de ello.

Ahora sí, mis 'peros': no estoy de acuerdo que un aparato judicial como el nuestro, anquilosado y atrasado (nuestra rama judicial debe tener el mismo nivel tecnológico que cualquier país africano), se encargue de la correcta aplicación de justicia en temas digitales.

Personalmente creo que nos enfrentaremos a muchos problemas de aplicabilidad y funcionalidad de la norma. Por ejemplo, escuché en radio que es posible que en la calle nos pidan 'papeles que certifiquen' la legalidad del celular que llevamos, gracias a la nueva norma de control de celulares robados... increíble. ¿Acaso esperan que llevemos la factura laminada en la billetera?

A ese tipo de cosas nos podemos enfrentar en el caso de la Ley Lleras. Otra razón para preocuparme es por su costo que, sin duda, se lo traspasarán a los usuarios... a nosotros. Investigar las denuncias sobre repositorios de piratería, ordenar investigaciones y análisis técnicos, etc., requerirá de tiempo y dinero por parte de los operadores y, por la historia que conocemos, ese dinero no lo van a pagar las empresas de telecomunicaciones.

Elevar el costo total de uso de las telecomunicaciones en Colombia, en un momento de crecimiento vigoroso, es pegarse un tiro en el pie.

Hasta el momento, no veo en esa norma un ataque contra las libertades de los usuarios de a pie. Veo una puesta en cintura, con argumentación legal, contra quienes se lucran de la piratería. Eso pasa y seguirá pasando acá y en todo el mundo. Lo que no veo viable es que un sistema judicial rebosado, que no puede con lo que debe, esté en condiciones de hacer cumplir una norma en un campo que desconoce. Y que eso, además, nos vaya a costar más dinero a nosotros los usuarios.

Que venga la discusión abierta y sana. Gracias por leernos!

miércoles, 16 de febrero de 2011

¿Existen los expertos en social media?

Antes que nada advierto: si cree que va a encontrar en este post burlas o ataques contra alguien puntualmente, siento desanimarlo. Tampoco espero que halle argumentos para hacerlo. Por eso omitiré, por primera vez en un post, los enlaces, para evitar suspicacias.

Realmente no me interesa polemizar de manera negativa, aunque por lo general mis opiniones son directas, frías y sin adornos, partiendo siempre del respeto por el pensamiento de los demás. Por ello, lo primero que debo decir es que me gustaría que existieran los expertos en redes sociales o social media. Lastimosamente no es así.

A diferencia de una ciencia de la salud, la ingeniería o de un oficio manual (pilotar un avión, por ejemplo), en donde existen teorías base, conocimiento secuencial producto de la experimentación, en el caso de las redes sociales no existe tal desarrollo evolutivo. Por ende, no se puede hablar de 'gente experta' en sentido estricto.

En un ecosistema en el que el insumo principal es la condición humana (válgame Dios!), enmarcada en herramientas variadas y cambiantes, con características como la inestabilidad y la arritmia para evolucionar y sostenerse, no pueden existir expertos.

Para calificarse como 'experto en algo' se requiere, entre otras cosas, de la habilidad para prever y pronosticar la solución y/o respuesta a una problemática o reto. Y esto, en el caso de las redes sociales, es virtualmente imposible lograrlo.

¿O acaso alguno de los que 'experimentamos' con esto del social media puede garantizar el resultado de alguna estrategia o campaña? No. Acá estamos frente a un torbellino en el que soltamos una cometa... a veces vuela, se sostiene. Otras (muchas) se va a pique, pese a que la construyamos igualito que el vecino exitoso.

Y eso es parte de lo emocionante de esta revolución. Estoy seguro que seremos la burla de nuestros nietos. Así como hoy nos reímos de la anécdota del tatarabuelo que usó el teléfono por primera vez y fue hasta la casa de su receptor para confirmar que haya recibido el mensaje, nuestra descendencia verá con mofa muchas de las cosas que hoy nos parecen normales en el uso y aplicación que le estamos dando a las redes sociales.

Insisto, este post no se trata de burlarse de nadie. Cuando me topo con personajes que se autoproclaman como 'expertos' o 'estrategas' en estas lides del 2.0, no me producen molestia, ni burla (bueno, a veces trino chistecitos al respecto). Hacen parte de mi observación diaria de este fenómeno. Igual entiendo y respeto que todos tenemos necesidad de ganarnos la vida. Es más, confieso que gracias a algunos de estos 'artistas', he tenido oportunidades de negocio al mejor estilo de 'lavabaños 2.0' que llega a limpiar sus gracias.

En nuestros días, los que consideramos 'expertos' son aquellos que han tenido un interesante golpe de suerte: el que administró la campaña de un presidente en redes sociales; el que se volvió personaje gracias a un viral; aquel que logró enfrentarse a una gran corporación a través de social media; otro que se tropezó con un modelo óptimo de negocio que el resto de la comunidad adoptó como propio, y uno más por ahí que tiene estilo para administrar a los seguidores de una marca cualquiera, etc. Hasta ahí.

Chispazos. Interesantes de analizar, pero sólo eso... momentos fugaces.

Por lo pronto, lo que queda es correr al lado de la puerta de este tren sin desfallecer. Nada es fijo. Ayer era 'cool' inventarse personajes para viralizar marcas y productos, creando cuentas de apoyo para dinamizar. Hoy crucifican al tipo que dijo que iba a regalar su casa, por la evidente farsa detrás. Hace seis meses, yo hubiese comprado esa idea.

Ayer tener un canal de Twitter o una página en FB con miles de followers y fans, y ojalá con una aplicación o juego, era el objetivo. Hoy, el nivel de 'influencia' es lo que manda. ¿Cómo se mide eso?... sigamos experimentando.

Tratar de estar un paso adelante, atento de las tendencias, experimentándolas, podría ser un ejercicio recomendable. Claramente, tener un sentido fuerte del desprendimiento y actitud de aprendizaje, son las mejores armas.

Y lo repito en serio: ojalá existieran los expertos en social media para aprender de ellos...

viernes, 4 de febrero de 2011

Un transexual en la portada de una revista para hombres

Un corto post para comentar un tema que con seguridad será comidilla de muchos por estos días: el desnudo en Soho de un conocido transgenerista, Endry Cardeño, conocido popularmente como Laisa por su papel en la novela Los Reyes, de gran fama y renombre (virtud que desde hace rato perdieron esos productos de la TV nacional).

Claramente el caso no se trata de atacar o no a la comunidad homosexual. El activismo de esta porción de la población ha permitido hacerse un espacio en una sociedad como la nuestra, logrando cosas como, por ejemplo, la igualdad de derechos civiles y patrimoniales, algo que en mi opinión personal era justo. No obstante, creo que faltan muchas generaciones para que exista un consenso de aceptación generalizada de la diversidad sexual en Colombia, que nos acerque a otros países más tolerantes.

Ahora, que una revista descrita a sí misma como 'Sólo para Hombres' (de ahí su nombre) decida con un alto grado de irreverencia darle la portada a un transgenerista, creo que no es una jugada del todo inteligente y mucho menos leal con su audiencia.

Si el interés de los propietarios y directivas de la revista es 'hacer ruido', con seguridad lo van a lograr. Es decir, si la fácil era poner a la marca Soho a retumbar acá en Colombia y todo el mudo, claramente lo lograrán.

Confieso que soy admirador de Soho. Su esmero inicial por incluir siempre grandes 'plumas' del periodismo, sumado al de incubar a otro tanto de talentos jóvenes del periodismo y la literatura, me hicieron asiduo a sus contenidos. Claro, la belleza y la piel femenina que tanto abundan también me amalgamaron a sus páginas gráficas, las cuales son ese maridaje perfecto para las buenas crónicas, reportajes y humor del producto.

En suma, es una gran revista para hombres. O lo era. Si yo, como carnívoro consumado, hago el esfuerzo de entrar a un buen restaurante de la categoría, para pedir un gran y jugoso trozo de punta de anca argentina o uruguaya término medio, lo menos que espero es que el mesero me traiga un helado de fresa.

Pago por algo que quiero, atado a mi condición y mis gustos. Y eso quiero recibir. Respeto a la comunidad gay, transgenerista. Comprendo su lucha. Pero también exijo respeto a mi condición. Si mi intención fuera deleitarme con travestis desnudos, con seguridad no me suscribo a Soho sino a otro tipo de producto apropiado.

Ojo, el tema tampoco es de libertad de expresión. Yo he sido defensor de Soho y sus 'locuras'. Estuve en la marcha de apoyo cuando el caso de la portada de la Azcárate y su parodia de la crucifixión; apoyé la iniciativa de tener a Yidis Medina 'al desnudo' como parte de revelar una cara distinta de este personaje vapuleado por 'amigos' y enemigos.

Pero en este caso, del transexual, siento que los de Soho prefirieron romper el trato con sus leales fans para lograr el objetivo del escándalo a costa de lo que sea.

Todo esto, lastimosamente, puede ser muestra de la fatiga del estilo del producto. Yo confío en que los profesionales detrás de la revista encontrarán mejores formas de evolucionar a Soho. Ojalá que esto del transexual en la portada (contra quien no tengo nada, de hecho me pareció un buen actor en su papel en los Reyes), se convierta en historia pronto y les permita ver que nunca se debe deshonrar el compromiso y lealtad de un medio con su audiencia, máxime cuando es tan vertical y perfilado como una revista masculina.

La idea es debatir con respeto. Argumentos y opiniones, serán muy bien recibidos.